¿Homeopatía equiparable a racismo y homofobia?

Hace algunos días inicié una discusión con varias personas en twitter debido a un comentario de @kurioso en el que se equiparaba la homeopatía con la homofobia y el racismo. Más adelante de la discusión con otros participantes entendí que la comparación iba en el sentido de que todos causaban muerte, y aunque puedo ver el punto del argumento, sigo sin compartirlo por desmesurado. Después de un hilo de varios mensajes de @ej_molina_c he decidido cambiar de formato para la respuesta debido a que me parece un tema para debatir largo y tendido sin el corsé que impone twitter.

Suelo informarme bastante sobre los temas que me interesan, y este es uno de ellos, a pesar de que no tengo formación ni como médico ni como terapeuta de nada (vaya eso por delante). Aun así conozco algo de la realidad de las terapias alternativas y también conozco algo de la realidad del mundo médico, y en mi opinión ni todas las terapias hacen daño, ni todos los médicos hacen lo mejor para sus pacientes. Como decía, la realidad no es ni blanca, ni negra, y hacer el paralelismo con homofobia o con racismo, es, insisto desproporcionado. Acepto y entiendo tu polarización informada, y la discusión me parece enriquecedora, pero no estoy de acuerdo con el abuso del lenguaje que utilizáis para referiros al tema en cuestión.

Tú ves a un médico que simpatiza con una terapia alternativa X como alguien que ha caído en la charlatanería. Yo lo veo como alguien que no está de acuerdo con una medicina que se centra en recetar pastillas para paliar síntomas en vez de centrarse en sanar personas; como alguien que desde la experiencia del ejercicio de su labor, no termina de encontrase a gusto con la manera de proceder a la que su entorno le obliga. Hay muchos motivos para ello pero creo que hay uno con mayor peso: la industria farmacéutica que ha desnaturalizado la práctica de la medicina, porque como industria que es, necesita clientes, y la gente sana no le sirve. Vuelvo a insistir sobre los tonos grises: no se me ocurriría ponerme en contra de los medicamentos, de la medicina, de la biología, de la química, ni de la ciencia en general. Soy un físico de vocación que terminó de ingeniero informático, así que no me oirás renegar de la ciencia jamás, sino todo lo contrario. Pero soy muy consciente de que las industrias que hay detrás de la ciencia son poderosísimas y quieren seguir siéndolo y eso cambia mucho la situación ideal y romántica de que todo lo que avala la ciencia es blanco y todo lo que no es negro, pues detrás de la ciencia con recursos está la industria con sus intereses.

Si un médico me receta aspirinas para una migraña, y otro lo mismo, y otro lo mismo sin siquiera preguntarse el por qué de la migraña, termino desconfiando del procedimiento y del criterio. Y si un naturópata me dice que podría haber X causas y me ayuda a buscarlas, tiendo a confiar más en esa persona que se preocupa de buscar la raíz del problema que en la que se limita a tapar un síntoma. Y ojo: no estoy diciendo que no haya buenos médicos ni que todos los médicos sean malos, digo que hay unos procedimientos estandarizados que dan por sentado que hay dolencias con las que hay que vivir sin más y que tienden a tratar síntomas. ¿Eso significa que si me diagnostican ébola voy a ir al naturópata? ¡NOOO!, en ese caso iré de inmediato al hospital a que me introduzcan en vena toda la artillería química que la industria farmacéutica tenga para mí en ese momento, que puede que me salve o puede que no, dicho sea de paso. ¿Eso significa que confío ciegamente en esa industria?, ¡TAMPOCO!, significa q tengo criterio propio y libertad de elección. ¿O es que una prescripción médica debe tomarse como un decreto ley?. Para no hacer caso de una prescripción médica no hace falta que exista ninguna terapia alternativa, hace falta simplemente que exista desconfianza y habría que preguntarse de dónde viene esa desconfianza. Hace poco un médico me recetó una pastilla para un problema menor sin apenas preguntarme nada sobre mi estado de salud general. Cuando la compré y leí el prospecto me quedé a cuadros: se contraindicaba en caso de problemas hepáticos con consecuencias graves, y resulta que yo tengo un problema hepático. ¿Me tomé la pastilla?, ni de coña, fui a otro médico que se echó las manos a la cabeza. ¿Qué me habría pasado si hubiese hecho caso ciego a la primera prescripción?, pues que ahora probablemente tendría un problema mucho más grave. ¿La realidad es blanca o negra? No.

Ahora resulta que también hacemos símiles con la violencia de género; uno más para vuestra lista.

No niego la existencia de víctimas y mucho menos me burlo de ellas o trivializo su situación particular. No creo que esté exhibiendo falta de sensibilidad con una víctima de nada, lo que defiendo es lo desproporcionado de la comparativa. Por supuesto me horroriza la muerte de un niño sea por una negligencia paterna, médica o de un terapeuta, y creo que en cualquier caso una muerte en la que se sospecha que ha habido negligencia de cualquier tipo merece ser investigada y castigados los responsables con la proporcionalidad adecuada. La clave en toda esta discusión es la proporcionalidad.

De acuerdo contigo, pero hay mucho que probar ahí: 1) que se enriquecen, 2) que venden sólo agua con azúcar, 3) que el agua con azúcar provocó la muerte, 4) que el enfermo fue efectivamente engañado y no hizo una elección consciente y suficientemente informada… Hay curro, y no se debería prejuzgar a la ligera.


Lo acepto, estoy de acuerdo en que una creencia religiosa es diferente de que alguien te mienta afirmando que algo está científicamente comprobado cuando no lo está, me equivoqué con esa comparación. Pero creo que hay que separar el grano de la paja, el mundo de las terapias alternativas está muy poco regulado y efectivamente habría que hacer ese trabajo precisamente para quitarse toda la paja. Dicho esto, que algo no esté demostrado científicamente no significa que sea falso, sólo significa que no está demostrado, y pensar que todo lo demostrable ya está demostrado… en fin, os tengo por personas inteligentes así que no sigo por ahí. Hablando de todo esto me he acordado de “El médico perplejo”, un libro que leí hace tiempo. Os lo recomiendo (http://amzn.eu/5CkFANu).

Lo acepto también. Me parece genial cambiar los términos bueno-malo por eficaz-inútil, creo que hace que el tono de la discusión cambie bastante, y apoya mi idea original: la homofobia es mala, el racismo es malo, la violencia de género es mala, la homeopatía -según la nueva terminología- es inútil. Ya sólo ese cambio en los términos hace que toda esta discusión se resuelva.

Hablando de cifras, dices “si vieras a qué escala”, pero en otro tweet dices que “el número de afectados total es desconocido”… Vale, acepto que se puede hacer una afirmación de escala sin tener una cifra exacta, vale, pero las preguntas necesarias son: ¿a qué se debe esa tendencia? ¿es realmente la existencia de terapias alternativas el motivo de rechazo de una prescripción médica o es la desconfianza en esa prescripción sin más? ¿son las terapias alternativas la causa o el efecto? ¿no son las terapias alternativas la consecuencia de una práctica médica que en un buen número de casos genera desconfianza?.

Hablas de 3 mil casos reportados de gente inducida a rechazar un tratamiento debido a la “nueva medicina germánica” (confieso que ni me sonaba), pero para ser honesto con tu discurso tendrías que decir, de esos 3 mil casos, ¿qué porcentaje ha sido letal? ¿qué porcentaje ha tenido consecuencias graves?, porque hablar de 3 mil personas que cambian la prescripción de aspirinas por una hierba (sea efectiva o no) tampoco me parece como para echarse las manos a la cabeza, y mucho menos para comparar a esas personas con homófobos o con xenófobos, porque vamos a ver: un seguidor de un nazi es un nazi (¿ves por qué no es comparable?). Lo mismo te digo sobre los 300 mil “seguidores” que mencionas de otros movimientos. Creo que hacer caso de un naturópata para la prevención o tratamiento de -digamos- la alergia primaveral no me hace “seguidor” (como si de una secta se tratara), ni me hace “rechazador absoluto” de la medicina, simplemente me hace usuario de mi libre albedrío como persona pensante, consciente y crítica de mi entorno e insatisfecho con el procedimiento médico estándar para esa dolencia. Una vez más blancos y negros. Y estoy de acuerdo en el hecho de que una persona con cáncer rechace el tratamiento médico en favor de una terapia alternativa es bastante difícil de asumir, sobre todo para los familiares, pero insisto: el libre albedrío es un pilar de nuestra sociedad. ¿Y si en vez de por una terapia alternativa lo rechazara por un viaje alrededor del mundo con destino final algún país donde eutanasiarme no fuera delito?, ¿en qué saco me metéis?.

Hablando de la libertad de decisión, me pareció muy acertado tu comentario: “no hay decisión libre en salud si no se dispone de información veraz”. Es una verdad como un castillo, por eso creo que hay que generar información de calidad y en constante revisión sobre las terapias alternativas. Y sobre todo hacer lo posible por que esa información no esté polarizada, quitar de la ecuación el interés por desprestigiarlas sin más. Y ser humildes en el sentido de ser conscientes de que algo que la ciencia aun no puede explicar no tiene por qué ser descartado como falso sin más. Si estadísticamente hay una tendencia inexplicable en una dirección, al menos hay que tener la mente abierta para seguir investigando. La ciencia avanza así.

Que salga la palabra “genocidio” en tu discurso me parece que raya lo absurdo. Según definición, el genocidio es un exterminio SISTEMÁTICO de un grupo por motivo de raza, religión o política. No se puede abusar del lenguaje así, y sinceramente creo que hablar en estos términos lo único que hace es desprestigiar tu punto de vista. Puedes presentar cien casos de muertes debidas directa o indirectamente al uso de terapias alternativas (también se pueden presentar un montón de casos de muertes por mala práxis o negligencia médica) y hablar de peligro, de estafa, de incautos, de crisis sanitaria, no sé, se me ocurren muchos términos, pero hablar de genocidio te sitúa en un punto de exaltación que imposibilita la discusión tranquila sobre un tema que merece ser discutido con tranquilidad.

Insisto, hay y habrá víctimas de una mala práctica de tal o cual terapia (incluyendo la medicina), pero de ahí a hablar de genocidio, hay un abismo conceptual. A mí no se me ocurriría usarla en ningún caso excepto el estrictamente aplicable, porque es una palabra con peso infinito. Daros cuenta: homofobia, racismo, machismo, violencia doméstica, genocidio, homeopatía, terapias alternativas… Cualquier persona en su sano juicio pondría unos conceptos en un saco y otros en otro (y el genocidio incluso quedaría en un tercer saco). No digo siquiera que alguno de los sacos tenga que ser de conceptos buenos, digo que uno es el de los extremadamente malos y el otro podría ser el saco de las estafas, el saco de la duda, el saco de cosas de las que informarse, el saco de ni loco, el saco de ni fú ni fá, el saco de la ciencia debería dedicar más recursos a este tema; pero creo que de una muestra estadísticamente significativa de gente, pocos son los que lo meterían todo en el mismo saco. No defiendo más que esa postura: la de proporcionalidad, y si acaso la de pensamiento crítico.

Claro, y a mí también me parece terrible, estamos de acuerdo. La muerte de un niño siempre es dolorosa y si es por imprudencia de los padres todavía más. Claro que a los padres habrá que investigarlos y probablemente tengan que ser procesados por la justicia: si mi hijo presenta síntomas de gravedad, lo primero que hago es ir a urgencias a que un médico lo valore y no haberlo hecho es una negligencia, pero no se puede culpar a la homeopatía o a cualquier terapia X de la negligencia de los padres o incluso de la negligencia de un terapeuta concreto. La sociedad necesita más información e información de calidad, así como regulación, y separar la paja del grano porque sin duda ante un sector no regulado hay muchísima paja (claro que es un peligro, no lo discuto).

  1. Aun no hay enlaces.

@jfcapristan